La última vez que me acosté contigo tenía un hueco en el estomago y parecía que había un centenar de abejas zumbando en mi oído, una parte de mi, sabía que sería la última vez que compartiriamos mi cama, no me lo habías dicho, pero habia algo raro en tus ojos, en tu voz...
Respiré sobre tu cabeza y grabé en mi memoria tu aroma tan particular, hablabas en voz baja, preguntabas sobre un moretón en mi espalda, te dije que me habia lastimado con la puerta. Pasaste tus dedos sobre el moretón debía dolerme, pero en ese momento no sentí nada.
De repente ambos nos quedamos en silencio, solo se filtraba una línea de luz por la ventana, y se escuchaba la música del vecino del segundo piso, te levantaste, te vestiste, encendiste la luz para decirme que me llamarías mañana, sabías que me encabronaba que me lo dijeras, te sentaste de nuevo en la cama y besaste mi hombro. No quiero que me llames mañana, quiero que te quedes un poco más, solo unos minutos más, quisiera que sintieras esto aunque fuera un momento, me estoy muriendo por dentro y tu sólo me dices: -Te llamo mañana...
Sólo te sonreí, saliste y al cerrar la puerta, me rendí, ya no podía soportarlo el nudo de mi garganta se convirtío en un sollozo ahogado, me muero de miedo, no quiero que me dejes, ya eres parte de mi vida, no quiero que te vayas. Siempre encerré mis sentimientos en silencios y ahora que te has ido no me queda más que murmurar: Me haces falta...
30.8.10
18.6.10
TODAY
El presente es lo único que tengo,
el presente el lo único que hay,
es contigo mi vida, con quien puedo sentir
que merece la pena vivir...
En alguna parte escuché: "EL PASADO, ES HISTORIA, EL FUTURO AÚN NO LLEGA Y EL PRESENTE, LO ES TODO".
Yo he vivido del pasado, he vivido diariamente recordando mis glorias de ayeres que se perdieron.
De eso me declaro culpable.
Este blog forma parte de ese gusto de amar al pasado. Patético, ¿no?
El revivir de vez en vez aquel momento que me cambió la vida, que me trajo de vuelta a la realidad o que me puso de rodillas, es simplemente algo que no puedo dejar de hacer.
A cortas fechas mi terapeuta me indicó que ya "cerrariamos" mi ciclo de autodestrucción, de -autosabotaje, eso implicaba dar las gracias y seguir adelante. DEJAR EL PASADO ATRAS.
Así que: GRACIAS.
Gracias Jesús Méndez, por que por ti, soy lo que soy ahora.
Gracias Rosa Martha, por que me enseñaste el valor real de lo efímero, gracias por sacarme del caparazón.
Gracias a ellos, por que sin ellos no hubiera podido llegar a TI.
Al menos no sería la mujer que soy ahora, la que pusiste a tu lado para compartir tu vida, por el tiempo que tenga que ser.
Lo suficiente, solamente lo necesario.
Para quererte, extrañarte y desearte.
De manera autentica y POR HOY estoy contigo.
-Aunque las marcadas diferencias sean descomunales-.
12.5.10
Over
No tenía nada en contra de ella, bueno, tal vez era que todo el mundo hablaba tanto de Rosa Martha que de verdad ya la estaba empezando a odiar...
Creo que así empezó todo, con un poco de odio y ahora después de ocho vertiginosos meses, se está terminando de la misma manera: con un poco de odio.
Sí alguien me hubiera dicho que el impacto de esta persona en mi vida sería impresionante, me hubiera reído en su cara, la verdad es que jamás pensé encontrarme tal cual estoy ahora.
El efecto de desintoxicación me tiene aturdida.
Y es que te haces adicto a ella, dependes de su presencia así sea solo para taladrearte la psiquis.
Me perdí, total y absolutamente,
me perdí a mi misma,
me perdí por una simple mujer.
Lo que veía en el espejo no era yo, sino una mezcla horrorosa de todo lo que yo no quería ser.
En mis pensamientos solo iban y venían imagenes, combinadas con muchas frases.
La excitación que me provocaba su aroma, mientras acariciaba su cabello lacio, el tono de su voz susurrandome con dulzura en el oído, era adicta a ella.
No se trataba del amor, yo la veía con amor al mismo tiempo que quería estrangularla mientras esta encima de ella.
La enfermedad fue mortal, los efectos colaterales aún me siguen golpeando.
Así, repitiendome que estoy enferma, trato de no correr tras ella, solo me quedo pasmada, mirandola, tragandome todo lo que quiero decirle, evitando decirle que la necesito, por primera vez en mi vida : reprimiendome.
Por que sé que una sola palabra que salga de mi boca la hará volver.
Y eso nos regresará a ese camino de dolor que tanto queremos evitar.
"No somos normales corazón, nos queremos tanto que asfixiamos, te quiero tanto que me confundes, ya no quiero seguir, de verdad me haces mucho daño".
Creo que así empezó todo, con un poco de odio y ahora después de ocho vertiginosos meses, se está terminando de la misma manera: con un poco de odio.
Sí alguien me hubiera dicho que el impacto de esta persona en mi vida sería impresionante, me hubiera reído en su cara, la verdad es que jamás pensé encontrarme tal cual estoy ahora.
El efecto de desintoxicación me tiene aturdida.
Y es que te haces adicto a ella, dependes de su presencia así sea solo para taladrearte la psiquis.
Me perdí, total y absolutamente,
me perdí a mi misma,
me perdí por una simple mujer.
Lo que veía en el espejo no era yo, sino una mezcla horrorosa de todo lo que yo no quería ser.
En mis pensamientos solo iban y venían imagenes, combinadas con muchas frases.
La excitación que me provocaba su aroma, mientras acariciaba su cabello lacio, el tono de su voz susurrandome con dulzura en el oído, era adicta a ella.
No se trataba del amor, yo la veía con amor al mismo tiempo que quería estrangularla mientras esta encima de ella.
La enfermedad fue mortal, los efectos colaterales aún me siguen golpeando.
Así, repitiendome que estoy enferma, trato de no correr tras ella, solo me quedo pasmada, mirandola, tragandome todo lo que quiero decirle, evitando decirle que la necesito, por primera vez en mi vida : reprimiendome.
Por que sé que una sola palabra que salga de mi boca la hará volver.
Y eso nos regresará a ese camino de dolor que tanto queremos evitar.
"No somos normales corazón, nos queremos tanto que asfixiamos, te quiero tanto que me confundes, ya no quiero seguir, de verdad me haces mucho daño".
1.8.09
Algo en común.
Mejor me voy explicando bien
a falta de precisas conclusiones, te diré de corazón
lo que puede haber, en esta relación que se ha formado sin querer...
Sin querer te fui cediendo una y otra vez más mi tiempo,
y es que tu, y es que yo, tenemos algo en común.
Adoro los excesos, los despilfarros, lo sorpresivo, las fiestas decadentes de tres días.
El es previsor, precavido, ahorrador, responsable, casi no se desvelaba, prudente y responsable. Sabía perfectamente que era lo que quería y a donde llegar, sabía que yo era como una bala perdida, a mi me gusta bailar como loca a mitad de la calle, besuquearme en los cines, no era en lo más mínimo la novia ideal que le podía presentar a su madre.
No soy sociable ni de trato fino, soy de las que se sientan en las banquetas a fumar.
Sabía que mis actos eran inesperados, el no se imaginaba que un día tendría que correr en la madrugada por una caja de condones.
El era un buen hombre, yo era una alocada mujer.
Esa mezcla funcionó por ocho meses.
Yo era exclusivamente para él.
"Tengo una sorpresa para ti, iremos a un lugar especial..."
Me llevo a un pueblo escondido, llegamos a ese lugar apartado con cervezas y cigarros, platicamos durante horas, nos besamos mucho, me gustaba estar con él.
Le parecía simpatica y sencilla, podía hablar conmigo de lo que fuera y eso le liberaba.
Gracias a él, me volví un poco ordenada.
Nos complementebamos, pero yo sabía que un día iba a terminar...
25.7.09
Happy New Year.
-¿Ya llamaste a tu casa?-
-No, no creo que esten ahí, mi mamá me dijo que se irian a la casa de la abuela-
-Márcale a tu papá o a tu hermana...-
-No, deja de decirme que hacer!-
-Pero es año nuevo Andrea!-
-Ya, déjalo así-
-La pizza ya esta por llegar, bajaré por las películas, el dinero esta en la mesa, ahora vengo-
Era 31 de diciembre de 2008, había trabajado todo el día, también me apunté para la guardia de año nuevo, así que al día siguiente tendría que estar en la oficina. Estabamos solos, Jesús y yo, el quería que reservaramos en algún bar, pero yo no quise, no me sentía con muchos animos, así que solo nos quedariamos en su departamento, veriamos peliculas, comeríamos y nos iriamos a dormir como cualquier otro día.
Tenía invitaciones para cinco fiestas, mis compañeros de trabajo me invitaron, mis mejores amigos, pero estaba nostalgica y no quería terminar llorando patéticamente.
-Segura que no quieres ir a ningún lado?, tu amiga Irma insistío mucho-
-No, por favor, solo quedemonos aquí, ¿sí?-
-Ok, te compré algo...-
Se levantó y saco una botella de vino tinto con dos copas.
-Por eso te quiero- Le dije sonriendo.
-Nada más una botella, mañana tienes que ir a trabajar-
-Jajajajá, nada más una botella...-
Puso la pelicula en el dvd, comimos pizza grasosa y tomamos vino. El reloj marcaba la una y media de la madrugada cuando me levante y me diriji a la cama, me puse su pijama, estaba lavandome los dientes en el lavabo cuando se puso atrás de mi.
-Casi no has hablado, eso es preocupante-
-No tengo ganas de hablar de nada hoy-
-Feliz año nuevo- Me dijo mientras me daba un beso en la frente.
Yo solo asentí y me fuí a la cama, el se acostó a mi lado y me tomo de la mano.
-Que momento tan romantico- Dije sarcasticamente mirando el techo.
-Estas muy rara...-
-Pensaste que así pasarías año nuevo? Pizza, vino y una mujer deprimida-
-No, pero quiza el año que entra tendré, Pavo, champaña y a Paris Hilton-
-Jajajaja-
-No tendremos sexo ardiente de año nuevo?-
-No, mañana tendremos sexo ardiente de me quiero ir contenta al trabajo-
-Ok, esta bien por que estoy muy cansado...-
-Felíz año nuevo Jesús-
-Felíz año nuevo Andrea-.
-No, no creo que esten ahí, mi mamá me dijo que se irian a la casa de la abuela-
-Márcale a tu papá o a tu hermana...-
-No, deja de decirme que hacer!-
-Pero es año nuevo Andrea!-
-Ya, déjalo así-
-La pizza ya esta por llegar, bajaré por las películas, el dinero esta en la mesa, ahora vengo-
Era 31 de diciembre de 2008, había trabajado todo el día, también me apunté para la guardia de año nuevo, así que al día siguiente tendría que estar en la oficina. Estabamos solos, Jesús y yo, el quería que reservaramos en algún bar, pero yo no quise, no me sentía con muchos animos, así que solo nos quedariamos en su departamento, veriamos peliculas, comeríamos y nos iriamos a dormir como cualquier otro día.
Tenía invitaciones para cinco fiestas, mis compañeros de trabajo me invitaron, mis mejores amigos, pero estaba nostalgica y no quería terminar llorando patéticamente.
-Segura que no quieres ir a ningún lado?, tu amiga Irma insistío mucho-
-No, por favor, solo quedemonos aquí, ¿sí?-
-Ok, te compré algo...-
Se levantó y saco una botella de vino tinto con dos copas.
-Por eso te quiero- Le dije sonriendo.
-Nada más una botella, mañana tienes que ir a trabajar-
-Jajajajá, nada más una botella...-
Puso la pelicula en el dvd, comimos pizza grasosa y tomamos vino. El reloj marcaba la una y media de la madrugada cuando me levante y me diriji a la cama, me puse su pijama, estaba lavandome los dientes en el lavabo cuando se puso atrás de mi.
-Casi no has hablado, eso es preocupante-
-No tengo ganas de hablar de nada hoy-
-Feliz año nuevo- Me dijo mientras me daba un beso en la frente.
Yo solo asentí y me fuí a la cama, el se acostó a mi lado y me tomo de la mano.
-Que momento tan romantico- Dije sarcasticamente mirando el techo.
-Estas muy rara...-
-Pensaste que así pasarías año nuevo? Pizza, vino y una mujer deprimida-
-No, pero quiza el año que entra tendré, Pavo, champaña y a Paris Hilton-
-Jajajaja-
-No tendremos sexo ardiente de año nuevo?-
-No, mañana tendremos sexo ardiente de me quiero ir contenta al trabajo-
-Ok, esta bien por que estoy muy cansado...-
-Felíz año nuevo Jesús-
-Felíz año nuevo Andrea-.
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