12.5.10

Over

No tenía nada en contra de ella, bueno, tal vez era que todo el mundo hablaba tanto de Rosa Martha que de verdad ya la estaba empezando a odiar...
Creo que así empezó todo, con un poco de odio y ahora después de ocho vertiginosos meses, se está terminando de la misma manera: con un poco de odio.
Sí alguien me hubiera dicho que el impacto de esta persona en mi vida sería impresionante, me hubiera reído en su cara, la verdad es que jamás pensé encontrarme tal cual estoy ahora.
El efecto de desintoxicación me tiene aturdida.
Y es que te haces adicto a ella, dependes de su presencia así sea solo para taladrearte la psiquis.
Me perdí, total y absolutamente,
me perdí a mi misma,
me perdí por una simple mujer.
Lo que veía en el espejo no era yo, sino una mezcla horrorosa de todo lo que yo no quería ser.
En mis pensamientos solo iban y venían imagenes, combinadas con muchas frases.
La excitación que me provocaba su aroma, mientras acariciaba su cabello lacio, el tono de su voz susurrandome con dulzura en el oído, era adicta a ella.
No se trataba del amor, yo la veía con amor al mismo tiempo que quería estrangularla mientras esta encima de ella.
La enfermedad fue mortal, los efectos colaterales aún me siguen golpeando.
Así, repitiendome que estoy enferma, trato de no correr tras ella, solo me quedo pasmada, mirandola, tragandome todo lo que quiero decirle, evitando decirle que la necesito, por primera vez en mi vida : reprimiendome.
Por que sé que una sola palabra que salga de mi boca la hará volver.
Y eso nos regresará a ese camino de dolor que tanto queremos evitar.
"No somos normales corazón, nos queremos tanto que asfixiamos, te quiero tanto que me confundes, ya no quiero seguir, de verdad me haces mucho daño".