27.12.10

Telephone...

Ayer cometí la hazaña de tirar mi chip con mi número de celular a la basura.
Durante siete años de mi vida, lo mantuve.
La verdad eso para mi, es como empezar de nuevo.
Para la mayoría no tiene nada de particular, solamente es un cambio de número.
Tuve la opción de ponerle mi antiguo número a un nuevo chip, o simplemente insertarselo a mi nuevo smartphone.
Pero ese número tiene a todo mi pasado ahí.
Ahora tengo la opción de dar mi nuevo número solo a las personas que me interesa mantener en mi vida.
La principal razón por la que lo hize, fue para evitarme la tentación de buscarla.
De repente recibía sus mensajes que me trastornaban, al igual que las llamadas de Jesús.
Pretendo dejarlos atrás.
Por que el hacerme pendeja, y entrar de nuevo a esos jueguitos absurdos (DOLOROSOS) solamente me hacen ir para atrás.
Finalmente enfrenté lo evidente y tomé medidas al respecto.
Sé que el problema no radica solo en eso, y no pretendo que erradicarlo solo con un cambio de número, pero sí es un paso muy importante.
Al fin dejé de esperar a que aparezca.
La idea del "maybe" ya no tiene cabida.
Ella ya no tiene lugar en mi futuro.
Lo que amé se quedó en el pasado.
Hoy por fin desperté con una sonrisa que me nacía desde el corazón. Y hoy desde hace mucho tiempo, me siento yo misma de nuevo.
Ya dejé de castigarme por haberme involucrado con el "WORST MISTAKE EVER". La vida nos pone donde debemos estar y punto.

3.12.10

Voyeur

Me encontraba frente a la computadora.
Era un día de esos en que la ociosidad había hecho de las suyas y me tenía hundida en un solo pensamiento.
¿Cómo chingados le iba a decir que tenía esa fantasía?
Ya teniamos un par de años juntos y no estaba seguro de contarsela.
Siempre he subestimado la capacidad masculina para entender e interpretar mis pensamientos e ideas.
La verdad todo empezo un viernes en la madrugada cuando viendo "NOCHES PROHIBIDAS" en el Golden, en una trama de pelicula erotíca barata de lo más predecible, aparecío una tipa buenisima que al parecer era la señora de la casa, que le abre la puerta al tipo del cable, y el marido depravado instala una cámara en la recamara, para que la mujer traiga a la cama a quien se deje y se ponga a fornicar con un desconocido (el del cable incluído), mientras el plácidamente disfrutaba del espectaculo.
La idea de ser presa de un voyeaur me encantaba.
Lo cabrón de la situación es que de verdad me molesta mucho ser el centro de miradas en cualquier circunstancia de mi vida, no tolero sentirme observada, pero cuando pensaba en que ÉL me observara teniendo sexo con alguien más, algo se me encendía dentro.
Juraría EL que no podía superarlo, después de todo, el ya había comentado más de una vez, que era un celoso potencialmente agresivo y peligroso, ya una discusión brutal me lo había corroborado, quiza haya sido por eso que me cautivaba la idea.
Y el día que ambos discutiamos acerca de lo más degenerado que habiamos hecho, yo explique con lujo de detalle lo que tenía en mente y que me moría por hacer.
Al parecer estabamos a la par, por que el quería drogarme hasta quedar semi-inconciente y cogerme, algo así como una violación.
Y yo quería coger con otro frente a él.
Ni a cual irle.
Todavía tenemos recuerdos de ese día.
Hace poco era un bello domingo.
Se acerco, burlando el protocolo . Me susurra en el oído:
-Tú y yo tenemos pendientes que hacer-.
Le señalo a la mujer que viene tras él consternada y enojada enfundada en un terrible vestido de novia.
-Para el novio lo que pida, más aún el día de su boda- Dije sarcasticamente.
Le dí un beso en la mejilla y seguí caminando.
Definitivamente, la fantasías no pudieron concretarse y al final...
Bueno al final todo mundo tiene algo de degeneración.
Quiza el próximo, sí me la cumpla, después de todo, no creo que sea tan complicado, ¿o sí?