3.12.10

Voyeur

Me encontraba frente a la computadora.
Era un día de esos en que la ociosidad había hecho de las suyas y me tenía hundida en un solo pensamiento.
¿Cómo chingados le iba a decir que tenía esa fantasía?
Ya teniamos un par de años juntos y no estaba seguro de contarsela.
Siempre he subestimado la capacidad masculina para entender e interpretar mis pensamientos e ideas.
La verdad todo empezo un viernes en la madrugada cuando viendo "NOCHES PROHIBIDAS" en el Golden, en una trama de pelicula erotíca barata de lo más predecible, aparecío una tipa buenisima que al parecer era la señora de la casa, que le abre la puerta al tipo del cable, y el marido depravado instala una cámara en la recamara, para que la mujer traiga a la cama a quien se deje y se ponga a fornicar con un desconocido (el del cable incluído), mientras el plácidamente disfrutaba del espectaculo.
La idea de ser presa de un voyeaur me encantaba.
Lo cabrón de la situación es que de verdad me molesta mucho ser el centro de miradas en cualquier circunstancia de mi vida, no tolero sentirme observada, pero cuando pensaba en que ÉL me observara teniendo sexo con alguien más, algo se me encendía dentro.
Juraría EL que no podía superarlo, después de todo, el ya había comentado más de una vez, que era un celoso potencialmente agresivo y peligroso, ya una discusión brutal me lo había corroborado, quiza haya sido por eso que me cautivaba la idea.
Y el día que ambos discutiamos acerca de lo más degenerado que habiamos hecho, yo explique con lujo de detalle lo que tenía en mente y que me moría por hacer.
Al parecer estabamos a la par, por que el quería drogarme hasta quedar semi-inconciente y cogerme, algo así como una violación.
Y yo quería coger con otro frente a él.
Ni a cual irle.
Todavía tenemos recuerdos de ese día.
Hace poco era un bello domingo.
Se acerco, burlando el protocolo . Me susurra en el oído:
-Tú y yo tenemos pendientes que hacer-.
Le señalo a la mujer que viene tras él consternada y enojada enfundada en un terrible vestido de novia.
-Para el novio lo que pida, más aún el día de su boda- Dije sarcasticamente.
Le dí un beso en la mejilla y seguí caminando.
Definitivamente, la fantasías no pudieron concretarse y al final...
Bueno al final todo mundo tiene algo de degeneración.
Quiza el próximo, sí me la cumpla, después de todo, no creo que sea tan complicado, ¿o sí?

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