10.1.11

BIPOLAR

Jamás lo he negado, he redefinido la bipolaridad amorosa.
No tengo dos extremos, si no como díez.
Un día puedo ser práctica y analítica, otro amorosa y atenta, obsesiva y controladora, manipuladora y caprichosa.
Todos han tirado la toalla.
Pero la verdad es que la mayoría de las mujeres somos así. Quiza mis extremos sean más coloridos, pero sigo siendo un ser humano.
He buscado amor en los lugares más raros y nadie puede culparme por ello.
Mi abuela decía que una debía envíar cartas pidiendo a la persona de tu vida, y que el día que la respuesta tocará la puerta, tenías que ponerte lista para que le abrieras a tiempo.
He enviado muchas, pero al parecer me han respondido personas equivocadas, es probable que el amor haya perdido mi dirección.
Los que se han ido, no han querido librar la batalla para tenerme, prefieren irse a luchar a otros lados.
Por las razones que sean.
Nadie se ha quedado, tantos intentos me han hecho preguntarme, ¿Por qué siempre pongo el corazón en el lugar equivocado?
Y no vengo aquí para que me digan que ya llegará, que cuando menos lo espere, o que ya se me pasará.
This is bullshit!
A todos ellos, les he preguntado al final: ¿Qué tiene ella que no tenga yo? ¿Por qué? ¿Por qué?
Las respuestas más estúpidas han salido de sus bocas, por que finalmente no hay respuesta correcta para esa pregunta.
Aunque te lo digan despacito y en el oído.
No pueden quejarse de que no le he dado todo.
Cada uno de ustedes llevan algo de mi. Y todos ustedes han regresado de alguna manera. La maldición que cargarán es que siempre regresarán, en la forma que sea.
Pero la cuota por haberme dejado por otra, la cobro cara. Ya van tres.
¿Quién sigue?

3 comentarios:

  1. Ah...
    ¿Ya reconociste que me cambiaste por otra?

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  2. no te cambie! simplemente no era el momento, me conoces TANTO que sabes en que punto me encuentro ahora a poco no?

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¿Es absolutamente necesario?