Cuando te hablen de amor y de ilusiones
y te ofrezcan un sol y un cielo entero
sí te acuerdas de mi, no me menciones...
Una noche de otoño...
Simplemente me mando un mensaje largo, que al terminar de leer,eran demasiadas palabaras "voy a tener una relación con alguien más", "no se me hacía justo que no lo supieras", "no quiero que nadie se meta". Sentí como mi mente se apagó, quede pasmada peligrosamente en medio de un calle, luego de un minuto aproximadamente, sentí en mi estomago veinte patadas invisibles, un nudo en la garganta.
Simplemente no lo podía creer, el hombre que yo tanto amaba no podía hacerme eso, trate de convencerme que no era el quien había escrito eso, de repente comenze a correr, temblando llegué a mi casa, Samantha estaba sentada en su cuarto.
-¿Qué te pasa nena?-
-Emmanuel me mando esto...- Dije con la voz entecortada y le di el celular, ella lo leyo.
-Ay nena, lo siento...-
Y yo solté el sollozo más doloroso de mi existencia, como en una pelicula barata sobreactuada, no paré de llorar gritando que no era justo, que YO no me merecía eso.
Mi amiga no sabía que hacer, permanecío en silencio.
Despúes entre a mi habitación, al ver mi cara en el espejo, me llené de rabia y comenze a destrozar con mis manos lo que me lo recordaba, parecía loca escapada del psiquiatrico.
De repente me quedé en silencio, tenía que hablar con él, merezco un explicación, él me había culpado a mi del desgaste de lo nuestro, a MIS errores, cuando la realidad era que lo estaba haciendo por ALGUIEN MÁS. Al hablar con él, mi dolor se convirtío en decepción, ¿A dónde se había ido ese ser especial? la voz impersonal que estaba escuchando era la de un completo desconocido, todos mis temores estaban ahí y al colgar desee con todas mis fuerzas que eso fuera un mal sueño.
Me había quedado sin tener a quién amar, eso se tradujo en meses de depresión, en un dolor que no me permitía hacer nada, se convirtío en ataque de locura, se materealizo en un error enorme, me convertí en una desconocida hasta para mi misma.
Me habían quitado mis planes y mis sueños, jamás me había sentido tan derrotada, tan poca cosa.
Estaba convencida que me habían ROBADO algo que era mío, ese pensamiento me estaba acabando la existencia, él TENÍA QUE PAGAR, él debía sufrir al menos una pequeña parte.
Y fue ese pensamiento el que me empujó a realizar esa locura, que contrario a lo que yo creía no me hizo sentir nada bien, ni me regresó nada, ni mejoró nada.
Pasaron días, semanas, meses, en los cuales tuve que resignarme, perdonarme, aprender y comprender.
Finalmente se quedó en el marmol de los amores que no se olvidan, el tiene lo que quiere, yo aún no defino lo que quiero, estoy tratando de hacerlo.
Soy otra. De eso sí estoy segura.
gulp, hasta batalle para pasar saliva, intento imaginar lo que sentiste y me pongo en tu lugar y shhh ta feo la neta.
ResponderEliminarA proposito, cual fue la locura que hiciste?, hasta me da miedo preguntar