7.7.09

Y ahora?

Eran como las cuatro de la tarde, estaba en el apartamento de "aquel" en chinga tratando de terminar un informe para la escuela, hacía calor, tenía las ventanas abiertas, usando a modo de bata una de sus playeras, él me había dejado sola, tenía que ir al estudio fotográfico a revelar unas imágenes para su nuevo proyecto, había dejado su celular en el escritorio, justo frente a mi, no lo había notado hasta que empezó a sonar, lo ignoré, se trataba de Verónica.
Volvío a sonar.
Una vez más, hasta que contesté poniendo el altavoz:
-Sí, ¿diga?-
-Me puedes comunicar con Jesús-
-No puedo, esta ocupado, llámale en unas dos horas-
-Pero es que teniamos una cita, creo que la olvido, no sabes dónde está?-
-Salío y no sé a donde fue, llámale despues-
-Ok, gracias-
Seguí escribiendo, terminé el informe, lo imprimí cuando escuche que abría la puerta.
-Te llamó Veronica-
-Ahhh y que le dijiste?
-Que llamará despúes, que habías olvidado tu celular, dijo que tenían una cita, deberías de poner más cuidado y ser más considerado con tu amante y tus citas para ir a coger-
-Es que la cita no era para eso, quedé de ir al cine con ella-
-Al cine? Bueno qué tú estas mal de la cabeza?, ¿cómo te atreves a salir con ella al cine?-
-Te molesta más que salga con ella al cine que ir a su casa a coger?
-Sí. que yo sepa de tu carencia de elegancia y de las preferencias por salseras de poca monta es una cosa, pero que te expongas con ella al público y sacarla de la clandestinidad en la cual ella se metío me emputa, además no me gusta que el tipo con que salgo se exhiba de esa manera, ¿entiendes?-
-Estas loca-
Azoté la puerta y salí del estudio, me puse mi ropa, tome mi bolsa.
-¿A dónde vas?, cálmate sí? no puedo creer que estes enojada por eso-
-Me caga la gente con falta de gusto y que encima lo exhiba como un gran logro, crees que no la he visto? es una pobre mujer de treinta y tantos con cuatro hijos, que quiere comportarse como de quince, no lo toleró, no!!!!-
Di la media vuelta y salí enfurecida.
Alcanzé un taxy, mi celular sonaba sin parar, era él.
Contesto gritando iracunda:
-¿Qué? ¿qué demonios quieres?-
Riendose.
-No lo puedo creer Andrea, me estas haciendo un drama de celos-.
Silencio.
En efecto, ahí me di cuenta, esta celosa, celosa al borde de las lágrimas.
Era la primera vez que me pasaba con él, siempre había soportado sus escapadas, hablabamos de eso, me presentaba a las mujeres con las que salía, yo contestaba mensajes para sus mujeres, era la secretaria de sus conquistas y no me importaba pero ahora...
-Sigues ahí?-
-Maldición, tienes razón, estoy celosa-
Y el apocalipsis empezó.

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